La única forma de garantizar que todas las operaciones manuales de un proceso han sido realizadas, es a través un sistema capaz de registrar que todos y cada uno de los movimientos se han llevado a cabo.
Un sistema POKA-YOKE electrónico integrado en la herramienta se encarga de velar por el cumplimiento de la instrucción de montaje, enviando mediante radiofrecuencia a un receptor la información de los movimientos realizados. En el caso de incumplir la secuencia u omitir alguna operación, avisará para que el error sea subsanado.